Este es el Castillo de Cartas


Un castillo de cartas.
Frágil, si piensa en el que está hecho de naipes.
Interesante, si piensa en uno hecho de epístolas.
Este cae en ambas descripciones.

viernes, 24 de junio de 2011

Sur

Esa mirada, esos ojos que no han reflejado los míos todavía.
Esos ojos de miel, esos ojos brillantes, esos que me observarían.

Esa manera de hablar, ese tono de voz, ese que aún no conozco bien.
Esa simpática presencia, esa lindura, esa que llevo entre sien y sien.

Ese rostro inocente, ese mismo al que su cabello le hace un hermoso marco.
Esa sonrisa, tímida a veces. Todo lo lindo que en mi corazón abarco.

Me encanta cuando entiende lo que quiero decir, amo sus respuestas.
Me encanta su sinceridad, me encanta su actitud como de fiesta.

Me encantaría aún más si estuviese al lado, si estuviese cruzando la calle.
Me encantaría al salir de casa, poder ir a la suya; que cuando me necesite me halle.

Sólo me queda soñarla mientras las letras frente a mí se vuelven verdadera ilusión.
Sólo me queda pensarla, sólo me queda quererla, sólo me queda una canción.

Viento, llévame a ella, llévame a la tierra del cacique Mara.
Como ciencia ficción, como magia de cuento de hadas.

Viento, llévame a ella y seré feliz, seré feliz si es feliz conmigo.
Hazme el favor, crea el destino, hazte en esta ocasión mi amigo.


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