Este es el Castillo de Cartas


Un castillo de cartas.
Frágil, si piensa en el que está hecho de naipes.
Interesante, si piensa en uno hecho de epístolas.
Este cae en ambas descripciones.

sábado, 3 de julio de 2010

Fotografías

La noche estaba un poco aburrida, y era aún temprano. Él revisaba sus cosas en la computadora mientras recordaba a una niña que había recién conocido, pero que le había parecido interesante, amena, sincera, y además de todo eso, bonita.

Pensó en ello, y pensó en lo mucho que le habían encantado sus fotografías, aunque no tenía una manera de verlas de nuevo y calmar la sed que tenían sus ojos de recordar su lindo rostro que navegaba insistente en su pensamiento.

La magia de la tecnología le recordó una manera, y él sin dudar la trató. Tuvo éxito. Pudo ver de nuevo sus fotografías y conocer nuevas que le reconfirmaron la belleza de niña que ella es.

Él no piensa nada más. “Acabo de conocerla” piensa para sí mismo, y hay muchos factores que no permitirían nada entre ellos dos. Es prematuro, quizá utópico, quizá sin razón de ser; aunque no duda que sería algo bonito. Ella tiene virtudes que le encantan aún a pesar de su edad.

Quizá solo es liking, quizá no pase nada más. Quién sabe. La vida usa todos los caminos posibles para unirte con una persona especial, TODOS; así que nunca hay que descartar nada, y eso él lo sabe, y lo sabe muy bien. Y solo recuerda esa palabra que leyó hace algunos meses: Maktub. Y vuelve a pensar es aún temprano para decirlo… Piensa un poco más… Vuelve a su actividad regular.

Sábado, Julio 03, 2010
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